Queimada gallega

Queimada gallega

Queimada

La noche de San Juan es la noche más mágica en Galicia, tierra de “meigas” y con la llegada del solsticio de verano hay que preparar ese conjuro que espante los males de todo el año.

La Queimada gallega es uno de esos misteriosos rituales de verano cuyo fin es purificar a aquellos que la beben y espantar a las meigas, por que “habelas hailas”. 

Ingredientes:

1 cazuela de barro y un cucharon.
1 litro de aguardiente de orujo gallego
1 cáscara de limón y naranja.
Media manzana cortada en dados.
Medio plátano ( opcional)
150 gr de azúcar por litro de aguardiente
Un puñadito de granos de café
Canela en rama

Preparación:

1- Se vierte el aguardiente en la cazuela de barro  junto con el resto de los ingredientes y se remueve hasta que el azúcar comience a disolverse.

 2- En el cucharón que utilizaremos para remover cogemos una pequeña cantidad de aguardiente para prender el fuego. Cuando surja la llama, acercamos el cucharón al recipiente de barro para que el fuego se extienda por todo el aguardiente. A partir de ese momento debemos remover las llamas, levantando el cucharón de vez  en cuando, creando una mágica cascada de fuego al derramar el líquido sobre el recipiente.

3- Ya podremos comenzar a recitar el Conjuro ( Está un poco mas abajo) .

4- La queimada gallega estará lista cuando se apaguen las llamas y se enfríe un poco.

5- Se puede servir en vasos de chupito, normales etc ,donde os apetezca. También podemos guardar la queimada en una botella de cristal o cerámica, nunca plástico, para poder degustarla cuando queramos.

Queimada

Notas:

Para que sea una verdadera queimada que “espante a los demonios” hay que recitar el conjuro de la queimada gallega en voz alta tan pronto la queimada comience a arder.

Queimada

Conxuro da queimada

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.

Demos, trasgos e diaños,

espritos das nevoadas veigas.

Corvos, pintigas e meigas,

feitizos das menciñeiras.

Podres canhotas furadas,

fogar dos vermes e alimañas.

Lume das Santas Compañas,

mal de ollo, negros meigallos,

cheiro dos mortos, tronos e raios.

Oubeo do can, pregón da morte,

fouciño do sátiro e pé do coello.

Pecadora língoa da mala muller

casada cun home vello.

Averno de Satán e Belcebú,

lume dos cadávres ardentes,

corpos mutilados dos indecentes,

peidos dos infernais cús,

muxido da mar embravescida.

Barriga inútil da muller solteira,

falar dos gatos que andan á xaneira,

guedella porca da cabra mal parida.

Con este fol levantarei

as chamas deste lume

que asemella ao do inferno,

e fuxirán as bruxas

a cabalo das súas escobas,

índose bañar na praia das areas gordas.

¡Oíde, oíde! os ruxidos

que dan as que non poden

deixar de queimarse no agoardente,

quedando así purificadas.

E cando este brebaxe

baixe polas nosas gorxas,

quedaremos libres dos males

da nosa alma e de todo embruxamento.

Forzas do ar, terra, mar e lume,

a vós fago esta chamada:

si é verdade que tendes máis poder

que a humana xente, eiqui e agora,

facede cos espritos

dos amigos que están fora,

participen con nos desta queimada.

Conjuro de la queimada gallega

Búhos, lechuzas, sapos y brujas.

Demonios, duendes y diablos, 

espíritus de los campos en nieblas.

Cuervos, pintigas y brujas, 

hechizos de las curanderas.

Podridas cañas agujereadas, 

hogar de gusanos y alimañas,

fuego de las Santas Compañas,

mal de ojo, negros hechiceros, 

olor pestilente de los muertos, truenos y rayos.

Aullido de perro, pregón de la muerte, hocico del sátiro y pie del conejo.

Pecadora lengua de la mala mujer casada con hombre viejo.

Averno de Satán y Belcebú, 

fuego de los cadáveres ardientes, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, 

mugido de la mar embravecida.

Barriga inutil de la mujer soltera, 

maullido de los gatos que andan tras las gatas en celo, 

placenta puerca de la cabra mal parida.

Con este cazo levantaré 

las llamas de este fuego

que asemeja a las del Infierno,

y huirán las brujas a caballo de sus escobas, 

yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.

¡Oíd, oíd! los rugidos 

que dan las que no pueden

 dejar de quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.

Y cuando este brebaje 

baje por nuestras gargantas,

quedaremos libres de los males

 de nuestra alma y de todo embrujamiento.

Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego,

 a vosotros hago esta llamada:

 si es verdad que tenéis más poder 

que la gente terrena, aquí y ahora,

haced con los espíritus 

de los amigos que están fuera, 

participen con nosotros de esta Queimada.

 

Queimada galega

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